El buitre leonado en el Matarranya. Observatorio de Mas de Bunyol

Si algo hace espectacular para el viajero la visita  a la comarca del Matarraña en el Bajo Aragón es su naturaleza virgen en todas sus máximas expresiones: ríos mediterráneos, bosques de pinos frondosos, árboles monumentales, arbustos medicinales, estructuras rocosas espectaculares, animales que definen el territorio o aves que sobrevuelan majestuosas el Parque natural dels Ports, en este sentido, una de las aves residentes que mayor definen este vuelo relajante es el Buitre Leonado (Gyps Fulvus).

 

El buitre dels Ports es sedentario y puede alcanzar los 260 cm de envergadura y pesa hasta 10 kg. Su plumaje es de color ocre, con plumas leonadas de color marrón más oscuro e incluso negro en sus extremos. Las características más destacadas de este necrófago es la base del cuello rodeada por plumas blancas suaves que lo dejan al descubierto, también su característico pico pardo gris en forma de gancho , ideal para desgarrar tejidos de la carroña que detecta en el medio rural y del cual se nutre en tiempo récord. Según datos del 2016, la población de buitre leonado en Aragón supera las 5.000 parejas reproductoras (21% de la población española y el 15% de la europea). Una colonia de aproximadamente 1.000 buitres leonados distribuida por todos los Ports, de los cuales alrededor de 300 aterrizan cada día en el Observatorio de aves rapaces Mas de Bunyol en Valderrobres, donde Buitremán y su mujer Loli dan de comer todos los días a esta espectacular ave rapaz.

El proyecto de Mas de Bunyol arranca del progresivo enamoramiento y posterior obsesión de Juan Ramón Moragrega por esta especie, que le llevó hace 20 años a abandonar su vida en la marina mercante y empezar a desarrollar un proyecto conservacionista y de divulgación pedagógica del buitre que actualmente atrae por sus instalaciones a visitantes diversos que pasan por el Matarraña.

El Observatorio de aves rapaces Mas de Bunyol funciona durante 365 días al año y puntualmente cada día Juan Ramón sale por la puerta con sus carretillas llenas de conejos para alimentar a esta colonia de buitres leonados que confían en él. Son entre 200 y 500 buitres según la época, un espectáculo en plena naturaleza que los visitantes pueden observar desde muy cerca en un entorno completamente salvaje, bajo unas normas estrictas controladas por Loli, que de su pasión por el viajero en combinación con la protección de este animal ha hecho su modus vivendi, en un mundo rural agreste y perseguido por la despoblación.

Mas de Bunyol responde al nombre de una antigua masía que Juan Ramón y Loli restauraron durante años para conseguir el observatorio de esta especie abierto al público general y especializado más importante de toda Europa. Enclavado en plena naturaleza, el observatorio está construido dentro de la reserva de buitres salvajes entre los términos de Beceite y Valderrobres, que por sus características orográficas lo convierten en un sitio privilegiado para estas aves rapaces.

Según Buitremán, la visita a Mas de Bunyol se convierte en una experiencia verdaderamente única donde el visitante no se queda indiferente, así lo han hecho notar la infinidad  de artículos publicados en revistas especializadas y periódicos donde se señala la gran labor y constancia de Juan Ramón y Loli.

Habilitada como masía de turismo rural que ayuda a la sustentación de su proyecto, por ella han pasado científicos, fotógrafos, naturalistas y público en general amantes de la naturaleza en estado puro, que lejos de la contaminación lumínica han podido observar al buitre leonado en estado puro.

Es una actividad TOP que recomendamos desde nuestros apartamentos del Racó de Valderrobres. Siempre con unas rutinas muy marcadas y un ritual que da seguridad a Juan Ramón y Loli, éstos acompañan al visitante desde el Polígono Industrial Torre Sancho, dirigiéndolo hasta una pista donde se dejan los vehículos para acceder a pie en silencio, a través de una sendera entre el bosque, a un pasadizo que da acceso al interior de la masía. Allí se acomoda al visitante en un punto clave para observar cómo las espectaculares aves, cuando se aproxima la hora del desayuno, inician su descenso aprovechando las corrientes de aire.

 

Tenemos riqueza natural y es evidente que esta riqueza no sería completa en el Matarranya sin el trabajo constante del Mas de Bunyol con la fauna salvaje. Colaboramos y nos solidarizamos con ellos desde los apartamentos El Racó de Valderrobres.

 

0 comentarios

Dejar un comentario

¿Quieres unirte a la conversación?
Siéntete libre de contribuir

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

*